
Juan Ramón Silva se hizo cargo ayer, por quinta ocasión, de la dirección técnica de Emelec.
Es la quinta vez que dirige Emelec. Recuerda bien los momentos gratos y también los tensos. "Estuve en 1988 y salimos campeones; en 1985 salí antes de la liguilla; volví en el 2000 y fuimos a la Libertadores. En el 2003 dirigí solo la primera etapa", evocó el técnico uruguayo Juan Ramón Silva, jugador eléctrico en 1982, tras ser presentado ayer como sustituto de Aníbal Ruiz.
De esa última vez como DT azul, Silva cuenta cómo salió: "Me sacó el señor (Jorge) Arosemena (ex presidente) porque dije algunas cosas que le molestaron". Hoy vuelve en un momento crítico, pero lo hace porque dice sentirse "muy comprometido" con el club.
Por eso aceptó el reto de asumir el cargo, a pesar de que el equipo "está en jaque", indica, luego de caer como local (0-1) ante Deportivo Azogues. Pero el problema no es solo futbolístico. Antes de su primera práctica, Silva recibió ayer al grupo con un problema disciplinario.
'El mismo problema'
Silva se refirió a Michael Arroyo y Armando Paredes, quienes, con apariencia de haber trasnochado, llegaron tarde a la práctica del martes y Humberto Pizarro, DT encargado, les prohibió entrenar en ese estado.
"Ayer (martes) yo no era técnico de Emelec. Ahora me comunicaron que hubo un inconveniente disciplinario con dos jugadores", reveló Silva.
Pero la decisión de una sanción "no la tomaré yo, le corresponde a la dirigencia". Aunque, advirtió: "Vamos a poner las cosas en su lugar, sino estaremos en un tontómetro. Se habla y se habla (al grupo) y no se alcanza el objetivo... Se comen al entrenador, una vuelta y otra, y el mismo problema sigue...".
Silva reiteró sobre este caso que "voy a hablar con los directivos", porque "lo de ayer es igual a lo de hace tres meses. Aunque yo no voy a decidir algo que pasó cuando no estuve, sino que vamos a escarbar y se tendría que ir más de uno. Pero de aquí en adelante mando yo. No voy a tolerar ese tipo de faltas, que un jugador tenga ese tipo de conducta. Esto es Emelec".
Sobre los refuerzos extranjeros, que al momento no han rendido, indicó: "El libro de pases ya está cerrado, así que si no son (los que convienen), tienen que ser. Aquí tenemos que conformarnos con lo que tenemos y sacarle provecho aunque sea a un ladrillo", expresó el estratega uruguayo.








